domingo, 23 de mayo de 2010

WEBCAM: AVENTURA PLANETARIA

Este año, los Reyes Magos me trajeron, entre otras cosas, una de las webcams más recomendadas para astrofotografía: la SPC900NC de Philips. Enseguida me puse al tajo:

LUNA: imagen obtenida desde Madrid, el 26 de Enero de 2.010. Al ampliarla, se hacen evidentes las dificultades que tuve con el enfoque.

Dos vídeos de 10 segundos a 30 fps, con la SPC900NC y el refractor ETX-70. Seis imágenes, sumadas con Registax5 y procesadas con Photoshop CS3.





MARTE: imagen tomada desde Valdetorres de Jarama (Madrid), el 13 de Febrero de 2.010. A pesar de utilizar una  lente Barlow 2x y el reflector (dist. focal= 750 mm.), no conseguí capturar más que una pequeña "bolita" anaranjada, sin detalles de su superficie.

Tres vídeos de 6 segundos a 20 fps, con la SPC900NC y el reflector OMNI-XLT 150 mm. Lente barlow 2x. Ocho imágenes, sumadas con Registax5 y procesadas con Photoshop CS3.





SATURNO: imagen obtenida desde Valdetorres de Jarama (Madrid), el 16 de Mayo de 2.010. Después de varios intentos fallidos, conseguí capturar  este inusual Saturno, con los anillos de canto. El puntito que se insinúa a la derecha del planeta, es Titán.

Un vídeo de 7 segundos a 30 fps, con la SPC900NC y el reflector OMNI-XLT 150 mm. Lente barlow 2x. Diez imágenes, sumadas con Registax5 y procesadas con Photoshop CS3.







Bueno, creo que mis primeras capturas con la webcam, a pesar de los problemas de enfoque, no están del todo mal. Por lo menos, he podido familiarizarme con el uso de la cámara y de los programas Selene (captura de video) y Registax5 (alineamiento, suma y tratamiento de los fotogramas).

domingo, 9 de mayo de 2010

CIELO PROFUNDO: PRIMERAS TOMAS

La noche del 11 de Diciembre de 2.009, aprovechando un cielo sin nubes (¡vaya invierno!), me lancé a la  captura de mi primer objeto difuso: la NEBULOSA DE ORIÓN (M42 o NGC1976). 

M42 es posiblemente, uno de los astros más conocidos de la esfera celeste. Su tamaño (90'x60'), magnitud (4,00) y situación (5º al Sur del ecuador celeste), hacen que sea observable a simple vista, desde casi cualquier lugar de la Tierra.

Dos tomas (4+4 segundos) con la OLYMPUS µ700 y el refractor ETX-70, mediante proyección sobre ocular. Sumada con Registax5 y procesada con Photoshop CS3.

  
  


  


En el núcleo de la nebulosa, se puede distinguir el Cúmulo del Trapecio: cuatro estrellas jóvenes (menos de un millón de años), que se desarrollan quemando hidrógeno, abundante en la nube.

Tres tomas (total 12 segundos) con la OLYMPUS µ700 y el refractor ETX-70, mediante proyección sobre ocular. Sumada y procesada con Photoshop CS3.

  


  

 

El anaranjado cielo de Madrid y las limitaciones de la cámara (4 segundos de exposición en "modo nocturno"), sumado a mi poca experiencia, dieron como resultado unas imágenes que están muy lejos de la espectacular nebulosa que estamos acostumbrados a ver... 

martes, 4 de mayo de 2010

MI PRIMER OBJETIVO: LA LUNA

A finales de Noviembre dí mis primeros pasitos en esto de la astrofotografía. Por puro sentido común, mi primer objetivo fue nuestro satélite: LA LUNA.

Tomada el 23 de Noviembre de 2.009, esta Luna creciente es una de las mejores imágenes que he obtenido hasta ahora. Me llama especialmente la atención, la pareja de cráteres situados cerca del ecuador lunar, conocidos como Cyrillus y Theophilus (de Oeste a Este). En el centro de este último, se puede apreciar un prominente domo, de 1.400 metros de altura.

Una toma con la OLYMPUS µ700 y el refractor ETX-70 (sin alinear), mediante proyección sobre ocular de 15 mm. Procesada con Photoshop CS3.








La siguiente imagen fue tomada el 4 de Diciembre de 2.009, dos días después de la Luna llena. Al Sur destaca el cráter Tycho, fácilmente reconocible por su sistema de marcas radiales y su elevado albedo.
 
Una toma con la OLYMPUS µ700 y el refractor ETX-70 (sin alinear), mediante proyección sobre ocular de 9 mm. Procesada con Photoshop CS3.
Al ampliarla se nota un poco pixelizada. Creo que me pasé al aplicar la máscara de enfoque durante el procesado. 





Teniendo en cuenta mi inexperiencia y lo modesto del equipo que utilicé, creo que el resultado de estas primeras tomas es más que satisfactorio. Espero que os gusten...

sábado, 1 de mayo de 2010

PASO A PASO

Mi afición por la astronomía comenzó en el año 2.005. La verdad, es que no recuerdo que me hizo empezar a mirar el cielo nocturno con curiosidad. Hasta ese momento mis encuentros con esta ciencia habían sido fugaces y las estrellas no eran para mí, más que puntos que brillaban  por la noche.
Sí recuerdo que, cuando era pequeño, el padre de mi amigo Raúl nos contó la historia de la perrita Laika, que fue lanzada al espacio por los soviéticos y desde entonces, daba vueltas alrededor de la Tierra dentro de su nave. Me gustaba entrar en su despacho. Estaba lleno de fotografías, libros y posters relacionados con la astronomía, además de un pequeño telescopio siempre apostado cerca de la ventana. Quien me iba a decir entonces, que veinte años después mi habitación se parecería  tanto a aquella...

Supongo que mis primeros pasos fueron similares a los de otros aficionados: con los prismáticos de mi padre y un planisferio, aprovechaba las noches de verano en el pueblo, intentando reconocer las constelaciones y estrellas más importantes. En Febrero de 2.006 me apunté al curso de "Introducción a la Astronomía y Astrofísica", que anualmente imparte el Planetario de Madrid. Fue aquí donde por primera vez, pude acercar mi ojo al ocular de un telescopio. La visión de Saturno y sus anillos, hizo que se me pusiera la piel de gallina. ¡Esto es lo mio! pensé. Unos meses después, mi amigo Dani me regalo un modesto telescopio refractor de 50 mm. Sin perder un minuto, abrí la ventana de mi habitación y lo apunté hacia Júpiter. ¡Parecía un niño el día de Reyes!.

Un año más tarde, me mudé a Granada. Fue allí donde tuve mi primer contacto con una asociación de aficionados. En la Sociedad Astronómica Granadina (S.A.G.), me recibieron con los brazos abiertos. Me sorprendió gratamente ver lo campechanos que eran y que, con tantos años de astronomía a sus espaldas, respondieran  a mis preguntas de tu a tu, por básicas que éstas fueran. Gracias a ellos mis conocimientos, tanto teóricos como prácticos, crecieron de manera exponencial.

Llegado este punto decidí comprarme mi primer telescopio "serio". Después de dar muchas vueltas por la red y consultar a mis nuevos amigos, me decidí por un reflector de 150 mm. Por algo menos de 400 euros, me hice con el Omni XLT-150 de Celestron, "VITO" para los amigos (soy un friky de las películas de mafiosos) y poco después con el maletín de oculares de la misma marca.




Ya disponía del equipo que, aunque modesto, me daría muchas satisfacciones. No tardé en hacerme con las llaves de la azotea del edificio donde vivía y siempre que disponía de un ratillo subía. Así pude familiarizarme con el uso del telescopio  y aprendí a localizar buena parte de los objetos del Catalogo Messier.
Con la S.A.G. descubrí además, una de las actividades más gratificantes de la astronomía: las observaciones públicas. Poder satisfacer la curiosidad de los visitantes, mientras disfrutas viendo su cara de asombro al observar por ejemplo Saturno, no tiene precio. De alguna manera, vuelves a revivir tu "primera vez".

Unos meses antes de dejar Granada, llegó el hermano pequeño de VITO. Compré el que posiblemente sea el telescopio con mejor relación calidad/precio del mercado. El ETX-70 de Meade, también conocido por muchos como "lidlscopio", pues solo se vende en LIDL. Un refractor de 70 mm., con GOTO , tres oculares y que puedes llevar a cualquier lado en una pequeña mochila (también incluida), por solo 120 euros. Fue bautizado como "EL CHIQUITÍN".

En Julio de 2.009, ya de regreso en Madrid, di el paso lógico en estos casos: la astrofotografía. Compré un motor para el reflector y una webcam (Philips SPC900) que me recomendaron en la Agrupación Astronómica de Madrid (A.A.M.), a la que actualmente pertenezco. Con frecuencia también utilizo una cámara compacta (OLYMPUS µ700).

En este blog tan solo pretendo haceros partícipes de mis aventuras, en este apasionante mundo que es LA ASTRONOMÍA. Espero que os guste.